Chupetitis

26 abril 2011

Siento el título confuso, pero no se me ocurrió mejor nombre para este escrito que me ronda hace días en la cabeza…. No sé si será una simple sensación pero cada vez veo más bebés y niños con chupete en la boca, ¿es paranoia mía? ¿lo ven también ustedes?

¿Por qué un bebé en su cochecito, paseando totalmente tranquilo, distraído mirando todo, con el vientecito en la cara, necesita un chupete?- pregunto yo (¿ingenuamente?…)

Debemos saber que el instinto de succión es muy fuerte durante el primer año de vida y que no hay nada mejor para satisfacer esa necesidad que la lactancia materna. Los niños alimentados con el pecho hasta los 6 meses no necesitan compensar su falta neurológica de succión con el chupete o el dedo…

Dicho esto, sé que muchísimas madres (y más abuelas) no salen ni a la esquina con el bebé/niño sin el chupete. Desde un punto de vista profesional he de ser clara con mi sugerencia: si decidimos dar el chupete, que haga honor a su nombre en inglés: PACIFIER… Que se utilice para momentos clave, no “enganchemos” a nuestros hijos a este hábito de succión no-nutritivo que altera la posición de la lengua, a veces ocasionando alteraciones funcionales y oclusales (de mordida) graves…

Las pautas internacionales recomiendan dejar el chupete hacia los 18 meses de edad (alrededor de la salida de los molares de leche) para que el niño deje su patrón de succionador hacia uno de masticación… sin embargo, las mamis deberían saber que cada mes que pasan sus hijos durmiendo con él (inclusive despertándose si se les cae de la boca), se les hará más difícil dejarlo…

No hay nada mejor para un niño que la atención y cariño de sus padres cuando está inquieto, ¿qué tal si ofrecemos a nuestros hijos todos los mimos que seamos capaces de dar la siguiente vez que nos pida el “tete”?… ya me contarán sus experiencias con este experimento…